Los cuidados fragmentados, no responden a la complejidad de las situaciones humanas, es por ello, que el personal de enfermería, muchas veces, experimenta sensaciones de frustración, al brindar prestaciones inmediatas a los pacientes que requieren de su atención. Es por esta razón que surge, cada vez más, la necesidad de profundizar los conocimientos sobre:"los cuidados humanizados de enfermería", principio fundamental que guía la práctica de la disciplina. La teoría, es un conjunto de conceptos, definiciones, relaciones y suposiciones que proyecta una visión sistemática de los fenómenos, diseñando interrelaciones específicas, entre conceptos, con la intención de describir, explicar, predecir y/o prescribir. Es, además, la generación del "conocimiento enfermero" utilizado en la práctica, mientras que el proceso, es el método para aplicar la teoría con el conocimiento. La integración de ambas es la base de la Enfermería Profesional.
"La perspectiva del "modelo humanizado de atención", hace que las acciones de los profesionales de la salud, estén enfocadas a la "Persona", como "Ser único", en donde las múltiples dimensiones forman una unidad indisociable. Al mismo tiempo, nuestra labor nos exige " ser custodios y servidores de la vida humana".
La vida corpórea refleja por su naturaleza, la precariedad de la condición humana aunque participa del valor trascendente de la persona. Esta realidad se evidencia especialmente en la enfermedad y en el sufrimiento que son percibidos como malestar de toda persona. La enfermedad y el sufrimiento no son experiencias que pertenecen al substrato físico del hombre. Se puede ayudar al paciente para que tome una actitud saludable hacia la enfermedad: “la conciencia” de su realidad “sin minimizarla y sin exagerarla” y la “aceptación”, “no con resignación".
La presencia de una persona enferma, afecta de alguna manera a la familia. Frente a ello el agente de salud está llamado a proporcionar conjuntamente con el “cuidado” una acción de consejo, orientación y de apoyo. Es por ello, que las personas que ejercen la profesión de enfermería, deberán tener presente estos elementos para brindar un adecuado plan de cuidados, teniendo en cuenta que la persona es sujeto y no objeto.
En el "paradigma de la integración", los cuidados de enfermería, se orientan a mantener la salud del individuo en todas sus dimensiones:"física, mental, espiritual y social". Es por esta razón, que los profesionales deberán evaluar las necesidades del paciente, desde una perspectiva integral. La influencia de este paradigma, hizo que la profesión pueda lograr la "independencia interdisciplinar". La empatía en enfermería, es necesaria, para comprender y aceptar la realidad de la persona que se va asistir, de modo de poder percibir correctamente sus sentimientos.
De esa manera, la ayuda que se brinde será mucho más eficaz. Es de vital importancia, que las/os enfermeras/os mantengan una "actitud de escucha", con el sujeto de atención, de manera que nos revele espontáneamente, su experiencia interior. Es decir, cómo siente y vive su enfermedad.
Por otro lado, saber interpretar lo que el "sujeto" relata nos ayudará a planificar eficazmente los: "Cuidados Humanizados de Enfermería". Este plan de atención, nos va a permitir ayudar a la persona y a movilizar sus energías, para desarrollar mejor su funcionamiento biológico, psicológico, social y espiritual, a fin de que pueda enfrentar mejor los hechos de la vida.
"La perspectiva del "modelo humanizado de atención", hace que las acciones de los profesionales de la salud, estén enfocadas a la "Persona", como "Ser único", en donde las múltiples dimensiones forman una unidad indisociable. Al mismo tiempo, nuestra labor nos exige " ser custodios y servidores de la vida humana".
La vida corpórea refleja por su naturaleza, la precariedad de la condición humana aunque participa del valor trascendente de la persona. Esta realidad se evidencia especialmente en la enfermedad y en el sufrimiento que son percibidos como malestar de toda persona. La enfermedad y el sufrimiento no son experiencias que pertenecen al substrato físico del hombre. Se puede ayudar al paciente para que tome una actitud saludable hacia la enfermedad: “la conciencia” de su realidad “sin minimizarla y sin exagerarla” y la “aceptación”, “no con resignación".
La presencia de una persona enferma, afecta de alguna manera a la familia. Frente a ello el agente de salud está llamado a proporcionar conjuntamente con el “cuidado” una acción de consejo, orientación y de apoyo. Es por ello, que las personas que ejercen la profesión de enfermería, deberán tener presente estos elementos para brindar un adecuado plan de cuidados, teniendo en cuenta que la persona es sujeto y no objeto.
En el "paradigma de la integración", los cuidados de enfermería, se orientan a mantener la salud del individuo en todas sus dimensiones:"física, mental, espiritual y social". Es por esta razón, que los profesionales deberán evaluar las necesidades del paciente, desde una perspectiva integral. La influencia de este paradigma, hizo que la profesión pueda lograr la "independencia interdisciplinar". La empatía en enfermería, es necesaria, para comprender y aceptar la realidad de la persona que se va asistir, de modo de poder percibir correctamente sus sentimientos.
De esa manera, la ayuda que se brinde será mucho más eficaz. Es de vital importancia, que las/os enfermeras/os mantengan una "actitud de escucha", con el sujeto de atención, de manera que nos revele espontáneamente, su experiencia interior. Es decir, cómo siente y vive su enfermedad.
Por otro lado, saber interpretar lo que el "sujeto" relata nos ayudará a planificar eficazmente los: "Cuidados Humanizados de Enfermería". Este plan de atención, nos va a permitir ayudar a la persona y a movilizar sus energías, para desarrollar mejor su funcionamiento biológico, psicológico, social y espiritual, a fin de que pueda enfrentar mejor los hechos de la vida.

